[Intro]
[Vibraphone, Rhodes and soft congas establish an amber groove before the female vocal enters]

[Verse 1]
La vela dejó una columna de cera;
tu mano apartó la copa de madera.
Abrimos la puerta para respirar;
entró desde el patio perfume de mar.
Pediste canela con agua y café;
el polvo dorado cayó en el mantel.

[Chorus]
Noches de canela, tibieza en la piel,
un poco de aroma, ni promesa ni miel.
Noches de canela, lámpara y color,
se puede dar abrigo sin llamarlo amor.
Lo que aún nos calienta no exige volver;
una noche sincera también sabe ceder.

[Post-Chorus]
Canela en la taza,
cera en el latón.
Tu hombro a mi lado,
sin reclamación.

[Verse 2]
Me hablaste del piso que alquilas al sur,
de plantas pequeñas, paredes de azul.
Te hablé de mis viajes, del puerto y el tren,
de un cuarto con libros que ordeno también.
Eran vidas enteras, sin sitio común;
por fin pude oírte vivir bajo la luna.

[Chorus]
Noches de canela, tibieza en la piel,
un poco de aroma, ni promesa ni miel.
Noches de canela, lámpara y color,
se puede dar abrigo sin llamarlo amor.
Lo que aún nos calienta no exige volver;
una noche sincera también sabe ceder.

[Vibraphone Solo]
[Vibraphone develops the chorus melody above Rhodes, upright bass and a soft conga–shaker pattern]

[Bridge]
Hubo un tiempo en que todo debía durar
para que pareciera verdad al pasar.
Ahora una taza, tu risa al caer,
pueden ser sinceras sin permanecer.

[Final Chorus]
Noches de canela, tibieza en la piel,
un poco de aroma, ni promesa ni miel.
Noches de canela, lámpara y color,
se puede dar abrigo sin llamarlo amor.
Cuando el polvo dorado se mezcle con el sol,
recordaré esta calma, no la antigua ficción.

[Post-Chorus]
Canela en la taza,
cera en el latón.
Dos vidas enteras,
una habitación.

[Outro]
La puerta del patio
se abre de par en par.
Una palma oscura
nos invita a bajar.
